¿Puedo saber más sobre mi enfermedad y mis derechos?

Es importante conocer cómo funciona la atención de la salud en Argentina, que es federal (cada provincia decide sus propias regulaciones). El Estado garantiza la atención gratuita de la salud de toda la población a través del sistema de atención pública . Existen hospitales públicos nacionales, en tanto que las provincias tienen, a su vez, sus propios hospitales públicos, y también varios municipios cuentan con sus centros de atención.

Además, en el país funcionan otras coberturas de salud (obras sociales y prepagas) que tienen sus propios centros sanitarios. Si una persona tiene obra social, mutual o prepaga, el camino es diferente.

En Argentina, todas las personas pueden atenderse en los hospitales públicos. Y en el caso de quienes tienen obra social o prepaga, si bien los hospitales públicos no pueden negarles la atención médica, pueden pedirle al paciente los datos de su cobertura médica para cobrar la atención a la obra social o prepaga correspondiente. Existen Bancos de Drogas Oncológicas para que el paciente con cáncer pueda tener su medicación, y centros para recibir uno de los tratamientos más utilizados en oncología, la terapia por radiación (radioterapia), en forma gratuita.

Cáncer es el nombre de un conjunto de enfermedades que comienzan cuando algunas células del cuerpo empiezan a dividirse sin detenerse, se multiplican innecesariamente, forman masas llamadas “tumores”, y se diseminan a los tejidos circundantes, entre otras características comunes.

En la web del Instituto Nacional del Cáncer se puede encontrar información sobre prevención, detección y tratamiento de los principales tipos de cáncer en Argentina.

En la web del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, existe una gran cantidad de recursos actualizados en español.

En cáncer, el tiempo cuenta.Es importante ir a los controles médicos, realizarse los estudios que indica el médico lo antes posible, y comenzar los tratamientos indicados (radioterapia, quimioterapia, cirugía, etc.) lo más pronto que se pueda.

Cuando el médico indica una biopsia para realizar un diagnóstico, el procedimiento debe ser realizado en un plazo no mayor a la semana. Los tiempos son variables de acuerdo a la situación clínica de cada paciente, el contexto de la probable enfermedad a tratar y la localización de la lesión a biopsiar.

El tiempo transcurrido entre la toma de la muestra y el resultado debería ser entre 7 a 14 días, dependiendo de ciertas variables como la necesidad o no de técnicas especiales como inmunohistoquímica, patología molecular o microscopía electrónica.

En cánceres comunes, como cáncer de mama, colon, próstata, pulmón y cuello uterino, el diagnóstico histológico debería obtenerse en 7 días. Si se requiriera otro tipo de técnicas, como la inmunohistoquímica, puede extenderse a 14 días y en el caso de necesitar secuenciación genética, ese lapso puede ser de un mes.

Una vez confirmado el diagnóstico por biopsia, en las patologías que la terapia previa a la cirugía (neoadyuvancia) es estándar, como cáncer de mama, recto y vejiga, el tiempo entre el resultado de la biopsia y el inicio del tratamiento debería contemplarse entre una y dos semanas como máximo.

Asesoramiento: Dr. Matías Chacón, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), MN 86697

En Argentina existe una legislación que contempla los derechos de los pacientes. En síntesis, el paciente tiene derecho a saber sobre su estado de salud y los posibles tratamientos, puede decidir si quiere o no recibir tratamientos que prolonguen la vida artificialmente, tiene derecho a ser asistida por médicos, y sólo pueden dejar de atender a un paciente cuando se haya hecho cargo otro médico o personal competente.

La ley reconoce el derecho al trato digno y respetuoso para el paciente y sus acompañantes: buen trato, respeto por los pensamientos sobre cuestiones de género, pudor e intimidad. Los médicos tienen que explicar con claridad el estado de salud del paciente, los beneficios y riesgos de los tratamientos recomendados y las consecuencias de no seguir los tratamientos recomendados.

Se puede pedir toda la información por escrito para hacer consultas con otros médicos. También se tiene derecho a negarse a recibir toda o parte de la información que no se quiera conocer.

Después de que un médico explica claramente cuál es el tratamiento recomendado, sus beneficios y sus riesgos, pregunta al paciente si lo quiere aceptar. Esa aceptación se llama “consentimiento informado”. Se pueden hacer todas las preguntas necesarias al médico antes de dar el consentimiento para un tratamiento o intervención médica. Sólo en casos excepcionales los médicos pueden atender a una persona sin su consentimiento. Eso puede pasar cuando existe grave peligro para la salud pública, o cuando está en grave peligro la salud o la vida del paciente y no se puede dar el consentimiento ni lo pueden dar los representantes legales.

El consentimiento informado sólo debe hacerse por escrito cuando se trata de operaciones, internaciones y tratamientos invasivos o riesgosos.

Siempre es posible negarse a recibir un tratamiento médico.

En caso de tener una enfermedad irreversible, incurable o en estadío terminal, el paciente tiene derecho a negarse a que lo alimenten, hidraten o reanimen si esos procedimientos producen mucho sufrimiento y no sirven para que la salud mejore. También tiene derecho a pedir que le retiren las medidas de soporte vital si no sirven para que su salud mejore.

Toda persona mayor de edad puede dejar por escrito que acepta o rechaza determinados tratamientos médicos, preventivos o paliativos. Puede cambiar de opinión en cualquier momento.

Los pacientes tienen derecho a pedir su historia clínica en cualquier momento. Deben dársela dentro de las 48 horas del pedido. Si se trata de una urgencia, tienen que darla antes. Si no quieren darle la historia clínica, puede iniciar una acción legal que se llama Hábeas Data. Más información aquí.